sábado, 7 de noviembre de 2015

PAQUITOS MENTALES... POR CULPA DE LAS TIC

Este meme me lo robé de Facebook y no sé quién es el autor, pero con permisito.

Tenemos que adaptarnos a las nuevas formas de comunicación, sin que eso signifique la pérdida de las normas generales de educación (saludar, despedirse, utilizar el vocabulario adecuado a las circunstancias, por ejemplo)  y el respeto por el tiempo de los demás, aunque estemos utilizando las redes sociales

Me sorprende cómo, a pesar del tiempo ya larguito que tienen las redes sociales en uso, mucha gente siga armándose unas extrañas películas en su cabeza y hasta lleguen al extremo de pelearse con familiares o amigos, solo por un emoticón o una frase malinterpretada.

No es lo mismo escuchar la voz que leer un texto, porque el tono de la voz cambia por completo una frase que, escrita, pudiera “sentirse” fría, seca o hiriente.  Además de las palabras que puedan interpretarse de forma errónea, está el tema de la visualización de los mensajes y el tiempo de respuesta.  Y voy con un ejemplo:

Voy manejando y empiezo a escuchar notificaciones en mi celular. Las distingo con solo escucharlas porque les tengo sonidos diferentes, dependiendo de cada aplicación, y además, sé cuando me llama una persona en especial porque les asigno ring tones a algunos contactos.  Eso me ayuda a evitar la tentación de correr a revisar el celular para saber quién está llamando o escribiendo.

Pero bueno, no falta el momento en el que al parar en un semáforo, miro el celular y logro abrir WhatsApp, por ejemplo.  Y ahí viene el lío.  Abro la aplicación y alcanzo a ver el nombre de quien envió el mensaje, pero no lo leo, porque no me da tiempo de hacerlo.  Sin embargo, la aplicación le notifica al remitente que yo “leí” el mensaje, cuando realmente solo abrí. 

El semáforo cambia a verde y sigo manejando, llego a mi primer destino: Un banco.  No puedo usar celular, colas largas, atención lenta, pasa una hora y más, salgo corriendo, me encuentro con un tráfico pesado y llego a mi segundo destino: Una reunión en la que piden “encarecidamente” que dejemos los celulares a un lado y  nos concentremos.  Listo, el celular se queda en el bolso hasta nueva orden, que puede ser una hora o más.

Llega el medio día y aterrizo en casa de mi tía a almorzar, me pongo a conversar con ella, y como si nosotras fuéramos dispositivos android, empezamos a “actualizarnos” sobre los últimos acontecimientos familiares.  Y el celular en el bolso.  Almuerzo, decido revisar mensajes de WhatsApp y encuentro algunos como estos:

1.   “Mabeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeel, contestaaaaaaaaaaaaa por favor, es URGENTE”
2.   “Oye, ¿por qué no me quieres hablar?  Ya sé que leíste mi mensaje? ¿Estás molesta?
3.   “Ajá y con quién hablas que no me puedes dedicar dos minutos siquiera para saludar?”
4.   “Y qué, tan ocupada que ni para decir “hola”?

La verdad, me provoca tenerlos enfrente y echarles tres vainazos, especialmente a quien escribió que era “urgente”.  Si hubiera sido urgente, segurito que me hubiera marcado al celular y no estaría insistiendo por una aplicación que fácilmente puede quedar fuera de servicio si hay mala señal o se agotan los datos.

He faltado a esto una que otra vez, pero por lo general no reviso el celular mientras manejo.  Es peligroso.  En ocasiones uso el manos libres para atender llamadas, pero para mí no resulta totalmente cómodo ni seguro.

Cuando estoy atendiendo a una persona, por trabajo o por encuentro social, tampoco acostumbro tener el celular al lado todo el tiempo.  Es que el “face to face” es más importante que las redes sociales.

No sé a ustedes, pero a mí me gusta desayunar, almorzar, cenar, tomarme un café y disfrutar ese momento.  El celular es un enemigo de los momentos importantes de la vida (no siempre, estoy exagerando)


Así que vamos a bajarle la presión al cuento.  Vamos a darle a cada uno su tiempo. Vamos a valorar cada situación en su justa medida y dejemos de armar paquitos mentales, porque lo único que quedan son sinsabores. 

jueves, 10 de septiembre de 2015

ABRAZO DE OSO PARA MIS AMIGOS

La vida es más linda cuando nos rodeamos de buenos amigos. Girl Scouts: Eliana, Claudia, Mónica, Viany y yo.  Foto: Jorge Chávez

Nos abrazamos como si tuviéramos años de no vernos.

La gente nos miró de manera extraña, porque no fue un abrazo de los que llaman normal.  Fue  un abrazo de oso. Para mí, el abrazo de oso es envolvente, tierno, cargado de sentimientos y un poco largo.

Mi amigo me besó en la frente - que por cierto, me parece de los besos más hermosos que puede darse entre amigos-  pasó su brazo por mi hombro y caminamos uno al lado del otro. Sentí las miradas y descubrí entre el público a una persona conocida que me sonrió con malicia. Saludé y pensé: “Ya se está imaginando lo que no debe”.  En fin, creo que es tema trillado eso de que es difícil que el común de la gente vea a un hombre y una mujer y no se imagine toda una película de romance y otras cosas.

Soy muy expresiva con mis amigas y amigos.  Crecí en una familia en la que las manifestaciones de cariño son importantes: Besos, abrazos, pechiches, detalles.  De niña recuerdo que nunca me importó que mi papá llegara sudado de la finca y me besara y abrazara.  Tampoco me importaba, en la adolescencia, que mi novio me besara sudado y medio sucio después de jugar fútbol o que mi mamá me abrazara con aroma a pollo mientras cocinaba.  Y que conste que desde pequeñita tengo casi una adicción por los perfumes y me encanta oler delicioso.

Siento que es importante decir te quiero y demostrarlo.  Eso alimenta el alma, recarga energías, alegra la vida, emociona, origina sonrisas y buenos pensamientos. Decir te quiero es bueno para quien lo dice y para quien lo escucha.  Decir te quiero es música para los oídos.  Decir te quiero, cuando sale de lo más profundo del corazón, es lo más gratificante para un ser humano.  
Y bueno, por supuesto, demostrarlo es mucho mejor aún.  Y eso no cuesta absolutamente nada, porque no es precisamente con obsequios que se puede hacer.  Se puede demostrar con un gesto, una caricia, una atención, una llamada, un papelito, un mensaje de texto, un apretón de manos, un abrazo.

Este post tiene un solo propósito: Invitarlos a decir te quiero, a abrazar con amor, a ser más expresivos de lo que acostumbran, a valorar a los amigos – a los de verdad -, a hacer la diferencia en una relación de amistad, a olvidarse de los prejuicios, a ser honestos… y a reconocer que la amistad es un regalo que viene envuelto, con moño y tarjetica permanente… si así lo queremos.


Conocidos tenemos muchos a lo largo de la vida.  Amigos, pocos. Cuidémoslos.  Seamos buenos amigos, amigos verdaderos.

viernes, 3 de julio de 2015

CAMBIA EL HÁBITO: CAMBIA LA BOLSA

Tomado del timeline de https://www.facebook.com/LaBioguia?fref=photo


La verdad es que muchos no tenemos la más remota idea del daño que hacemos a la naturaleza cuando nos aferramos al uso de muchas cosas que tenemos alrededor. Es el caso de las bolsas plásticas.
 
En el supermercado he visto clientes, hombres y mujeres, que casi quieren que les empaquen un producto en cada bolsa.

Hace algunos años experimenté el uso de bolsas de lona y no me fue tan mal.  El problema es que a veces cuando tomaba la decisión de volver al supermercado, no tenía la bolsa de lona en el carro y terminaba empacando en las bolsas plásticas del súper, si el producto lo ameritaba (como carnes o frutas)

Me agrada ver que la mayoría de supermercados tienen en los estantes cerca a las cajas registradoras, algunas bolsas reutilizables, fuertes y hasta atractivas, para que los clientes las compren y empaquen en ellas.

Un día compré una, que por cierto me ha salido buenísima, y una señora me dijo: “¿Y para qué compra esa bolsa? Para hacerle publicidad a esta gente?” Y le dije: “Bueno, si es por eso, no usamos ni las plásticas, que tienen el logo más grande. La verdad, lo estoy haciendo para retomar una costumbre que había perdido de disminuir el uso de bolsas plásticas”.  A la señora no le importó ni cinco mi comentario.  Pagó medio malencarada y le dijo al chico que le pusiera doble bolsa a todo, que esas bolsas que usaban eran malas y se le podían romper.

Reconozco que no he retomado por completo el tema de la bolsa de lona. Solo cuando voy a los almacenes en los que venden productos en grandes empaques y no entregan bolsa de ninguna clase. Pero nunca es tarde, especialmente si se trata de contribuir a mejorar nuestro entorno.

El uso de la bolsa plástica de supermercados y almacenes de cadena no es tan fácil de acabar, porque hay productos que se protegen mejor en ellas: Congelados, carnes, frutas y algunos refrigerados que pueden dañar el resto de productos que llevemos.  Pero podemos empezar por disminuir su uso y si no quiere comprar una de esas bolsas grandes y llamativas que venden en el supermercado, para no hacer publicidad gratis, le aseguro que en el comercio encontrará muchas genéricas, igual de fuertes.

Yo utilizo bolsas plásticas totalmente transparentes para empacar zapatos y productos que pueden derramarse cuando salgo de viaje, pero las reutilizo.  Y si por alguna razón se deterioran, las uso para desperdicios de comida que no se pueden ir abiertos a la basura.

Las cifras del daño que hacemos asustan y no podemos hacernos los de la vista gorda con el tema.  En este planeta vivimos. Es nuestro deber cuidarlo y enseñar a los más jóvenes a hacerlo.

Ahí les dejo la inquietud.

Estos son enlaces de cuatro sitios en la web en los que pueden leer sobre lo que le pasa al planeta por el uso descontrolado de bolsas plásticas:

miércoles, 10 de junio de 2015

PA´L "CUENTO"... NO HAY HORARIO, NI FECHA EN EL CALENDARIO

Busqué un lugar cómodo en el que pudiera hacer unas anotaciones en mi agenda.  De pronto me empezó a llamar la atención una conversación en la que discutían el uso del término “lideresa” y levanté la mirada con disimulo.  Eran cuatro señores, el menor podría tener unos 75 años. 

La conversación solo era interrumpida por el paso de alguna chica, que lograba distraerlos por completo.

Intenté que ellos no me distrajeran a mí, porque de verdad necesitaba revisar mi agenda y ser cuidadosa en cumplirla o el día no me rendiría.
Con el rabito del ojo lograba percibir los movimientos de ellos (solo veía bien sus piernas y las sillas giratorias en las que estaban sentados).

De pronto escuché una voz femenina y levanté por completo mi cabeza.  Era una chica bastante joven que se ve que los conoce muy bien y se unió a la discusión del uso de lideresa. Solo uno de ellos decía que la palabra sí existía.  Otro aseguró que no y los otros dos (los mayores) andaban en otro cuento porque no volvieron a referirse al tema.

Me di cuenta que la chica los conocía porque les habló con confianza, no recuerdo si los saludó de beso, y porque además ella no logró distraerlos por completo, a pesar de su juventud y belleza.

Volví a mi agenda, llamé a mi hermano Luis para confirmar algo que teníamos pendiente y mientras conversaba con él, observé que uno de los dos que andaba en otro cuento, quien se había alejado del grupo, regresaba a la mesa con una sonrisota y carita de picardía.  Alcancé a oír cuando dijo: “Ya vieron a la chica que está en Dunkin Donuts?”.  Todos respondieron que no. “Uy está bien bonita, dijo”.

Me causó mucha gracia la escena.  Es que su expresión fue como la de un pelao de 18 años.  Y me dije: “Ajá y por qué no? Tiene derecho a emocionarse”.

Les juro que intentaba concentrarme en la agenda, cuando de pronto veo al mayor de todos hacer un giro de 360 grados sobre la silla en la que estaba sentado. Entonces me di cuenta que él no estaba ahí para conversar con sus amigos, él estaba ahí para recrear su vista! Una cosa es lo que les pueda describir y otra observar la expresión de su rostro cada vez que aparecía una mujer joven en la pasarela de ese centro comercial.
El señor ignoraba por completo todo comentario de sus amigos, quienes ya estaban hablando de política, y hacía su giro sobre la silla, se le iluminaba el rostro y desplegaba una enorme sonrisa en sus labios al paso de la modelo de turno. Cómo disfrutaba esos segundos!

Sonreí y tomé una foto de las piernas del grupo sin que se dieran cuenta.

Terminé de hacer mis apuntes, revisé un correo electrónico en el celular y me olvidé de la posibilidad de avanzar algo en la lectura de mi libro de metodología de la investigación, que ahora vive conmigo todo el tiempo.

Recogí todo de la mesa, me levanté y solo avancé dos pasos cuando el señor mayor se dirigió a mí como si fuera mi amigo.  Se dio este diálogo:
-      Ah, pero te vas!
-      Sí, señor, ya me debo ir.
-      Ay qué pesar! Tú eres paisana mía? (Había olvidado contar que este señor tiene la nariz como la de mi papá y un poquitín de ojeras… o sea, cara de turco, como decimos popularmente)
-      Quién sabe si seremos paisanos, nuestras narices se parecen.
-      De dónde es tu familia?
-      Mi papá de Ciénaga y mi mamá de aquí de Barranquilla.
-      Tu y yo parecemos familia.
Sonreí y me despedí de todos.  El señor me detuvo por la muñeca y me preguntó:
-      Qué haces, cómo te llamas?
-      Mabel Rada, soy comunicadora social.
-      Aaahhhhh, periodista! Qué pesar que te tengas que ir!
-      Así es y con permiso me retiro. Que tengan un lindo día y se diviertan.

No tengo duda de que ya se estaban divirtiendo. Yo también me divertí con la escena y me hubiera quedado allí, de no ser porque a la mesa de al lado llegó uno, también mayorcito, pero no tanto como los otros, dijo buenos días y fue tirando lance de una!


Ahí si dije: “No señor, ésta se va de aquí ya!”
No sé quienes son los señores, por eso no publico sus rostros.  Espero no meterme en un lío (ji).  De los cuatro, dos eran delgados y tres tenían pintas de pelao: Camisetas juveniles, zapatos modernos, jean o pantalón de drill y bieeeeen perfumados! En todo caso, eran respetuosos.

sábado, 6 de junio de 2015

¡VIERNES PARA RECORDAR!

Con este tema de Ray Barreto, recordaremos siempre a Jairo Paba 

“Atenta, en veinte segundos vamos al aire”.
“Cortinilla de entrada! Cinco segundos! 3, 2, 1, al aire!”

En ese momento entramos al aire con una presentadora cuajada de la risa.
Seguro que los detalles no son precisos, porque eso ocurrió por allá en los años 90, cuando trabajé como Jefe de Redacción en el Noticiero Cosmovisión, en Telecaribe.  La presentadora era Sandra Gómez, una linda chica que había aspirado a un título de belleza por el Atlántico.

Los televidentes alcanzaron a ver a Sandra riéndose y sin poder controlarlo. Inmediatamente pasamos a Ventura Díaz Mejía, su compañero en el set, para que leyera el “inn” de la noticia con la que empezábamos ese bloque.

Sandra tardó en tomar control de la situación y cuando volvió a salir al aire, aún se notaba un poco apenada.  No faltó quien la criticara por lo que pasó, pero la verdad es que no fue fácil para ella.

Pero y qué fue lo que ocurrió?

El área comercial del noticiero había autorizado la emisión de un comercial de la famosa harina masapán, que sonaba muchísimo en la radio barranquillera, con un jingle  cantado por el reconocido locutor de radio Jairo Paba Salcedo.

Sé que los barranquilleros recuerdan perfectamente ese jingle. Decía al principio: “Carlina, cocina, con masapan…” y luego mencionaba otros nombres.  Al final terminaba diciendo “pan, pan, pan, pan pan!”.

No sabíamos que a la presentadora le causaba mucha gracia ese comercial radial, que cuando hicieron la versión para televisión no le modificaron el audio, sino que sencillamente le montaron unas imágenes.  Era el último de lo que en esa época llamábamos la torta de comerciales, es decir, el bloque de comerciales.

Los presentadores monitorean lo que se está emitiendo, justo antes de entrar nuevamente al aire después de algún corte. Ella vio el comercial, empezó a reír y no tuvo tiempo de respirar y concentrarse, cuando ya el camarógrafo le estaba diciendo:  ¡Al aire!

Por supuesto, enseguida se tomaron medidas.  Pedimos a Telecaribe que cambiara el orden del bloque de comerciales y que ese fuera el primero, para que en caso de que Sandra lo viera, tuviera tiempo de controlar su risa.  Tratábamos, además, que no viera el monitor o escuchara a Jairo Paba.


Bueno y por aquí pasé yo, como estamos todos hoy, recordando alguna anécdota con el querido Jairo Paba, quien se fue precisamente un viernes, para que no lo olvidemos.

jueves, 30 de abril de 2015

EL NEGOCIO ESTÁ EN INTERNET

-         Barranquilla, sede de ExpoNegocios TIC 2015
-         Expondrán 12 modelos de negocios tecnológicos exitosos de la Región Caribe colombiana

Erick Tarud Dacarett, Coordinador del programa Crecimiento y Consolidación de Emprendimiento TiC Koombea – Apps.co en Barranquilla


Una incubadora de proyectos tecnológicos. Eso es Área Dos, una de las firmas participantes en ExpoNegocios TIC 2015, la feria de emprendimientos que se realizará en Barranquilla el próximo 6 de mayo.

El evento que tendrá como sede el Hotel Barranquilla Plaza, mostrará los emprendimientos en etapa de crecimiento y consolidación en los que trabaja el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, a través de su iniciativa Apps.co.  En este esfuerzo de respaldo a nuevas ideas, trabajan de la mano Colciencias, Vive Digital, el programa Todos por un Nuevo País y las firmas barranquilleras Area Dos y Koombea, ésta última mentora de los emprendimientos en la capital del Atlántico.

Divulgar lo que se está haciendo y motivar a los barranquilleros para que se atrevan a materializar sus ideas en cuanto a negocios tecnológicos, es uno de los propósitos de ExpoNegocios TIC 2015, durante la cual habrá oportunidad de conocer el crecimiento y fortalecimiento de estos emprendimientos:  Clapp, Los Cuentos del Abuelo, Seak, Come Ya, Cars-Ok, Taerobics, Auxure, Vink, ABC Citología, Go Input, Háblame y Fútbol Cracks.

Los negocios del futuro… ya!

“La gente aún no ha descubierto que las aplicaciones móviles y los portales web sí son un buen negocio y se puede vivir de ellos”. Así se expresó Erick Tarud Dacarett, coordinador del programa Crecimiento y Consolidación de Emprendimiento TiC Koombea – Apps.co en Barranquilla. Este joven empresario, de 27 años, experto en tecnología, asegura que hay que atreverse y la mejor manera de motivarse, es ver modelos de negocios exitosos como los que expondrán en la feria.

Ante el interrogante de los tipos de negocio en esta experiencia barranquillera, Erick Tarud, explicó que aquí han funcionado los negocios conocidos en internet como B2B y B2C.

B2B (Business to Business) es el modelo Negocio a Negocio. Es el comercio electrónico entre empresas, que incluye la presentación de propuestas, negociación de precios, cierre de ventas, despacho de pedidos y otras transacciones.

El tipo de negocio B2C (Business to Consumer), se realiza de Negocio a Consumidor. En este caso las empresas comerciales desarrollan una estrategia para llegar directamente al usuario final. Es el más usado.

Por qué son importantes los negocios tecnológicos

Vivimos a toda velocidad, pareciera que cada día tenemos menos tiempo para hacer lo que solíamos planear en un día normal.  Nos enfrentamos a nuevos retos y uno de ellos es hacer más en menos tiempo y con menos esfuerzo.

Las aplicaciones móviles se convierten entonces en una excelente herramienta para todo tipo de negocios: Disponibilidad las 24 horas del día, mejor y más rápida atención, conocer más a los clientes y fidelizarlos.

Lo importante es identificar un nicho de mercado con un problema a resolver.   Al principio puede parecer difícil, pero para eso están los expertos y la feria ExpoNegocios TIC 2015 es una excelente oportunidad. La iniciativa Apps.co tendrá un stand para ofrecer información general de cómo ser emprendedor.

Datos de ExpoNegocios TIC 2015

Fecha: Mayo 6 de 2015
Horario: 10:00 am a 7:00 pm
Lugar: Salón Camino Real, Hotel Barranquilla Plaza
Entrada libre



sábado, 14 de marzo de 2015

Carta para un chismoso

Si ese gesto fuera para decir "te quiero", que bueno sería. Foto tomada del sitio Álitum, un centro de rehabilitación para el alcoholismo y las adicciones.


Barranquilla, marzo 14 de 2015

Recibe un cariñoso saludo de mi familia, amigos y el mío propio.

Ayer me enteré que estuviste hablando de mí, de mi manera de ser, de mi apariencia física, de mis amistades, de mi vida en general.  No sabes cuánto agradezco tu interés. No todos los días encuentra uno a personas que dedican parte de su valioso tiempo a reflexionar sobre la vida de los demás.  A veces siento que nos invade el egoísmo y solo pensamos en nosotros mismos.

Recuerdo, como si fuera ayer, el día que te conocí.  Nuestra primera impresión (la de los dos) no fue buena.  Sentí que me miraste con recelo, como interrogándote si yo era una persona buena o capacitada para el trabajo para el que me habían escogido en la empresa en la que tienes aaaaaños de trabajar. Yo, recién llegada, hurgaba en tus gestos, como intentando saber cuál era esa primera impresión que tenías de mí.

Los días pasaron y en algún momento llegué a sentir que ya me habías aceptado, porque me tratabas bien, te mostrabas interesado en mi trabajo, me ofreciste ayuda (cuánto agradezco ese gesto cortés), te diste cuenta que no era una “aparecida”, que tenía una buena experiencia profesional, que mucha gente me conocía y me quería.  Es más hasta creí que ya me querías.

Llegamos a entablar conversaciones en el plano personal, sobre tu familia y la mía, cosas que uno puede compartir y que permiten que los demás nos conozcan. Yo fui sincera. Mi saludo y sonrisa de cada mañana fueron honestos. Algunas veces hasta tuve detalles contigo y no fue para “ganarte”, no tenía por qué hacerlo.

Un buen día, una compañera de trabajo muy amiga tuya me dijo: Confías en esa persona?... porque los veo conversando mucho.  Mi respuesta fue la siguiente: Confiar? La verdad somos compañeros de trabajo y en lo que debo confiar es en que hace bien su trabajo.  No pretendo que seamos amigos y mucho menos confidentes, no en lo personal. Me interesa tener una buena relación como compañeros de trabajo. No es acaso normal? Pregunté.

Lógico, eso me alertó.  Y entonces pensé: “¿Tengo que cuidarme de mis compañeros de trabajo? ¿No puedo confiar en ninguna persona aquí? ¿Debo cuidar cada paso que doy? ¿No puedo hablar de manera espontánea con ninguno?”.  Noooo, me dije. Uno no puede trabajar así, uno tiene que ser como es, donde sea y con quien sea.  Entonces decidí hacer lo de siempre: Ser HO NES TA (pero así, HO NES TA), tratar bien a todos, hacer mi trabajo con responsabilidad y entrega, colaborar a quienes estaban a mi alrededor, ser generosa y agradecida con Dios.

A propósito de Dios, en quien creemos tú y yo, Él fue quien me habló a través de esta lectura y me dijo cuál era el camino a seguir:

Salmo 26
LA SEGURIDAD DE UNA VIDA LIMPIA
Señor, hazme justicia,
Pues mi vida no tiene tacha.
En ti, Señor, confío firmemente;
Examíname, ponme a prueba!
Pon a prueba mis pensamientos
Y mis sentimientos más profundos!
Yo tengo presente tu amor
Y te he sido fiel;
Jamás conviví con los mentirosos
Ni me junté con los hipócritas.
Odio las reuniones de los malvados,
¡Jamás conviví con los perversos!


De regocijo se llenó mi alma cuando leí este hermoso texto.  De regocijo me llené ayer cuando supe que seguía siendo importante en tu vida y en la de muchos.  De regocijo me llené cuando reaccioné y me di cuenta que ya no convivía con los perversos.

domingo, 1 de marzo de 2015

Cuando el amor es lo más importante


Este es un tema del que me cuesta hablar porque revive momentos tristes de mi vida, pero me animé porque sé que hay mucha gente que pasa por situaciones como ésta y no sabe qué hacer. Ah bueno, por si acaso, no estoy sugiriendo que hagan lo mismo que yo, pero a lo mejor pueden buscar un equilibrio.

Me desperté sobresaltada, con dolor de cabeza y un poco asustada. Me levanté, busqué el tensiómetro – que se había convertido en mi amiguito inseparable por aquella época – y me medí la presión.  Estaba alta. 

Eran las 2:00 am.  Esperé que fueran las 6:30 am y llamé a mi hermano Rafa y le dije cómo me sentía. Me dijo: Es normal que estés estresada con toda esta situación que estamos viviendo.

Por esos días, Yudex, esposo de mi tía Miriam, estaba hospitalizado, pasaba momentos difíciles a consecuencia de un cáncer en la tiroides, de una reacción alérgica al tratamiento que querían hacerle y esperaba una transfusión de sangre.

Y mi mamá. Ya tenía varios años con una profunda depresión después de la muerte de mi papá.  Se me partía el corazón cada vez que llamaba por teléfono a preguntar por ella.  Cuando mi hermana me decía que me la iba a pasar, se me aceleraba el corazón, por el miedo a lo que pasara.  Es que en muchas ocasiones se expresaba de manera incoherente y eso me atormentaba.  Lo único que me reconfortaba era cuando mi hermana tomaba el teléfono nuevamente y me decía: Si vieras la cara de alegría cuando escuchó tu voz.

Era el año 2009 y yo vivía en New Jersey. Mi hermana me decía que en algunas ocasiones mi mamá escuchaba una canción y decía: “Esa es Mabe?”. Y me dijo: Ella escucha tu voz a cada rato, cuando ve a alguien de cabello negro también piensa que eres tú y a veces dice: “Ella está allá, presa por el sistema”.

Volviendo a la mañana en la que llamé a mi hermano para contarle cómo tenía la presión arterial, le dije: “A veces me dan ganas de irme”. Recuerdo cada palabra de su respuesta: “Cierra los ojos y vente” y agregó: “Mi mamá te necesita, pero en este momento quienes más te necesitan son Yudex y mi tía”.

Hacía días rondaba por mi cabeza una idea que me atemorizaba muchísimo: Y si cuando regrese a Colombia mi mamá no me reconoce?  Lloré mucho pensando en eso y siempre decía que no me perdonaría si eso ocurriera.

Terminé de hablar con Rafa y me senté en la cama a llorar y a pensar. “Dios mío, qué hago?”.  De pronto me invadió una sensación de certeza, claridad y tranquilidad y dije: “Me voy”.

Hablé en mi trabajo, esa misma tarde fui a comprar el tiquete de regreso a Colombia. Fecha: 14 de julio de 2009.  Tenía 17 días para organizar mi viaje. Me sentí diferente, alegre con mi decisión, cuando a los tres días recibí una noticia que me derrumbó: Yudex murió.  Dios qué dolor tan grande, no alcancé a decirle nuevamente cuánto lo quería! Salí corriendo para el apartamento de mi primo Yudex, quien vivía a pocos minutos, para acompañarlo en ese momento.

Ese día, muchos amigos y conocidos se enteraron de la decisión que ya había tomado de regresar a Colombia y no faltó quien me dijera: “No te irás a arrepentir de esa decisión?”.  A uno le contesté: “De lo que no quiero arrepentirme es de no haber regresado a tiempo”.

Todavía en estos días alguien me dijo: “No te arrepientes de haber regresado a Colombia? No fue como retroceder?

Nunca me he arrepentido de esa decisión. Fue la mejor. Me lo dice la sonrisa de mi mamá, su cara de picardía cuando me hace una broma, el sonido de sus besos tirados al aire y su cara de satisfacción cuando le preparo una comida que le gusta.  Y me lo confirmó esto, que ocurrió al día siguiente de mi regreso: Mi hermana llegó a mi habitación y me dijo que al acostarse la noche anterior mi mamá le dijo: “Dime que no estoy soñando y que es verdad que ella está aquí”. Teníamos más de cuatro años de no abrazarnos.

No quiero imaginar lo que sentiría si me hubiera perdido estos años de mi madre aún con momentos de lucidez, cuando aún conserva su buen sentido del humor. No niego que hay momentos duros, como cuando se "pierde en su mundo" y ella misma no puede controlar sus pensamientos, pero puedo abrazarla, besarla, mamarle gallo, cuidarla.


Algunos dirán que no fue fácil para mí.  Pues sí, pero no dudé cuál era mi prioridad en ese momento.

Y ustedes, tienen clara su prioridad en esta vida?

Se me salieron las lágrimas cuando fui a reclamar la cédula de mi mamá y vi la firma. No hay duda que vivía pensando en mí.

miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Un mal necesario?

Redes sociales y aplicaciones gratuitas de comunicación no deben deteriorar las relaciones. Por el contrario son nuestras mejores aliadas, si las usamos de manera correcta. 

Encendí el celular apenas me desperté y se activó un concierto de notificaciones. Cuatro sonidos diferentes: El chat de WhatsApp de un amigo especial, el de mi grupo de compañeras de colegio, mensajes de Facebook y Twitter.  Como apenas eran las 4:30 am, corrí a bajar el volumen del dispositivo, pensando en que alguien pudiera despertarse innecesariamente.

Eran mensajes para compartir frases bonitas, recordar una reunión pendiente, desear buenas noches o simplemente un post en el perfil de un contacto en la redes.

Me llamó la atención el mensaje de un amigo. Palabras más, palabras menos, decía así:
-      Hoooooolaaaaaaa (9:30 pm)
-      Heeeeeeyyyyyy (9:32 pm)
-      Sé que estás conectada porque acabas de publicar un mensaje por aquí (9:36 pm)
-      Por qué será que nunca tengo suerte contigo? O es que no quieres conversar conmigo? (9:50 pm)
-      Bueno, responde cuando quieras. Que tengas buenas noches (10:00 pm)

Confesión: Mi primera reacción fue de molestia, porque el mensaje de las 10:00 pm ya sonaba a reclamo.  Sin embargo, decidí cogerla suave y a las 4:45 am me encontré enviándole un mensaje así:

-      Buenos días, cómo estás? Espero que muy bien.  Son las 4:45 am y acabo de leer tu mensaje.  Seguramente escribiste en el momento en que desconecté computador y celular. Voy a caminar y llegaré con el tiempo justo para bañarme, cambiarme y salir. Hablamos más tarde.  Que tengas un hermoso día.

Volví a revisar el celular como a las 8:00 am y mi amigo ya había escrito. Me dijo que si yo creía que no dormía, como para que le hubiera escrito en la madrugada, que dudaba mucho que “precisamente me había desconectado en el momento que me escribió”… y otras tonterías más.

Tomé una decisión drástica: Lo saqué de mi lista de contactos.  No era la primera vez que hacía comentarios así medio “reclamones” y me di cuenta que es una persona que realmente no prestaba atención a nuestras conversaciones.   Si así hubiera sido, habría caído en cuenta que me estaba acostando más temprano precisamente porque caminaba bien temprano en la mañana.  Además, el mensaje que había visto recién publicado la noche anterior en mi perfil decía: “Hora de irse a dormir. #MeFuiiiii”. No estaba claro?

A mí también me ha pasado que escribo a alguien en varias ocasiones y no obtengo respuesta… nunca.  Entonces incluyo a esa persona en la “limpieza” de contactos que hago regularmente.  Pero aclaro que nunca reclamo y mucho menos exijo que me respondan, sencillamente elimino de la lista y con seguridad ni cuenta se dan, porque a lo mejor son personas que abrieron sus perfiles en redes por estar a la moda, pero no les interesa o no tienen tiempo para ello.

En fin, todo este cuento para hacer la siguiente reflexión: No sé si sea correcto eso de que las redes sociales y las aplicaciones gratuitas de comunicación son un “mal necesario”.  Debemos reconocer sus bondades, que nos permiten mantener contacto con amigos que viven lejos, expresar nuestras opiniones, o escribir las tonterías que nos dé la gana, facilitan la comunicación laboral y en el mejor de los casos, se aprovecha mejor el tiempo.  Pero, por favor, que no se conviertan en una presión social ni laboral. 

Tenemos que ser respetuosos del tiempo y disponibilidad de los demás, no olvidar además que como en cualquier tipo de comunicación el respeto y la consideración son importantes.


Hagamos un equilibrio, es de personas sensatas e inteligentes.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Con mis "primos" de la India en NY: Un trabajo divertido


De izquierda a derecha: Vinod Kunod, Robert Locascio y  Bharst Pattel, compañeros de trabajo en Unisource Logistics. Jericho, New York


No puedo negar que el corazón latía como un tambor cuando abrí la puerta de Unisource Logistics, pues no sabía qué me esperaba.

Hacía una semana había renunciado al trabajo que tenía porque sentía que no era el lugar donde debía estar. Además, necesitaba tiempo para estudiar, solo podía hacerlo los sábados y mi jefe quería que también fuera a trabajar los sábados, aunque ese no había sido el acuerdo inicial.

Saqué cuentas, cerré los ojos y tomé la decisión de irme, aunque no tuviera un nuevo trabajo, porque el que tenía no me daba tiempo para buscar uno mejor. Quería además un trabajo que no me generara mucho estrés (cosa difícil, pero posible).

Me volví experta en hurgar los clasificados de los periódicos locales en New York. En un periódico local en inglés, apareció un aviso en español en el que decían que necesitaban una persona que fuera muy rápida en digitación, con buenas relaciones personales. Lo que más me gustó es que decían que uno podía elegir el horario de trabajo.

Llamé y me encontré con que nadie hablaba español y el chico que contestó me dijo que me pasaría a su supervisor.  Fue cuando conocí a Vinod Kunod y le dije de entrada: Soy la persona que necesitan, porque digito rápido, pero no quiero contestar teléfonos!  Soltó la risa y dijo que no me preocupara, que no lo haría.  Me citó para las 9:00 am del día siguiente, con resume (1) listo.

Y ahora regreso al principio de la historia.

Abrí la puerta de esa oficina y dije: Good Morning! Voltearon cinco hombres y en la cara de tres, que inmediatamente identifiqué como oriundos de la India, vi esa expresión que ya había observado muchas veces desde la primera vez que fui a Estados Unidos: “Ahhh, llegó una de las nuestras”.

En tono medio jocoso les dije: “Lo siento, soy colombiana”.  Por supuesto rieron mucho y me dijeron que parecía de su país.  Claro, cabello negro largo, cejas bien pobladas, las ojeras de mis primitos los ositos panda y trigueñita como ellos. 

Apareció Vinod, quien me dijo que podía llamarlo VK (VíKey), revisó mi hoja de vida y me dijo que me atendería Sam, el dueño de la firma.  Sam revisó mi hoja de vida y me dijo que pasara. Me saludó muy  amablemente (Parecía primo mío: Gordito, trigueño, ojeroso y pelinegro). Fue directamente al grano y me dijo: Si es verdad que tienes la velocidad que dice aquí en tu hoja de vida y que trabajas bien bajo presión, te contrato enseguida.

Présteme un computador, le dije. Me senté, me entregó unos documentos y no tenía cinco minutos tecleando cuando me dijo: Te quedas.

Yo era veloz digitando letras, pero no números y allí se usaba más el teclado numérico.  Pero en dos semanas adquirí una velocidad que aún me parece mentira.

Ese es el trabajo más divertido que he tenido en toda mi vida.  Era lo que llamamos en la Costa, bien mogollo (2). Como me dejaron escoger el horario, empecé en las mañanas.  Cuando me inscribí en la escuela me pasé para la tarde.  Aprendí muchísimo y ahí fue donde solté la lengua con el inglés, porque el único que hablaba español era el chico que llegaba a hacer la limpieza (y como esa era la limpieza más rápida del mundo, conversábamos poquito).

Lo malo fue cuando a VK y a un chico les entró la ventolera (3) de que les enseñara español. Me llevó varias semanas quitármelos de encima, porque yo lo que menos quería era hablar español en la oficina, pues esas horas allí eran algo así como mi curso intensivo personal de inglés.

Antes de terminar, algo curioso.  Ese es el único trabajo en el que los dueños de la empresa se preocupan de verdad por la salud de sus empleados.  Me observaron una semana y se dieron cuenta que tomaba poca agua y me preguntaron por qué.  Respondí: Para evitar ir muchas veces al baño.  Entonces me dijeron: Puede tomar todos los litros de agua que desee y puede ir al baño todo lo que necesite.  Hágalo por su salud.

(1)         Resume: curriculum, hoja de vida.
(2)         Bien mogollo (expresión popular): Algo muy fácil de hacer.

(3)         Ventolera (expresión popular): Cuando a alguien se le antoja hacer algo y quiere que sea rápido.

viernes, 6 de febrero de 2015

"Yo te bautizo en el nombre del Padre..."

Creo que lo iban a bautizar Ismael y hubo un error.  No sé si esto es verdad, porque se ve mayorcito como para que el "email" estuviera tan popularizado, pero no está muy lejos de que pueda ocurrir. Fotografía tomada de Taringa

Lo de los nombres extraños es un tema que ronda mi cabeza hace mucho tiempo y siempre dudo en escribir por temor a que alguien se incomode o sienta que lo estoy ofendiendo.

Hay gente que tiene nombres rarísimos, que resultan extraños para unos y feos para otros, pero “sus dueños” se sienten bien con el nombre que eligieron sus padres.  Es decir, ya le dieron algo así como personalidad. Duro es cuando nunca gusta y terminan dejándolo para evitar los trámites de cambio de nombre.

Y es que con eso de que solo hasta los 18 años, por lo menos en Colombia, es cuando una persona tiene la libertad de cambiarse el nombre, es mucho lo que ha tenido que “sufrir”, si es que no le gusta, y muchos han sido objeto de burla constante.

Al final voy a dejar una lista de nombres que me sorprendieron cuando los escuché o leí por primera vez.

Por ahora, contaré dos anécdotas. Aquí va la primera:
Contesto el teléfono de la oficina y una señora pregunta por mi jefe. Le digo:
-      No sé si se encuentra en su oficina y ya voy a averiguar, pero… quién le llama, por favor?
-      África.
-      Un momento por favor. (El teléfono de la oficina de mi jefe estaba ocupado, pero era fácil pegar un gritico del primer piso donde yo estaba, al mezzanine de su oficina) Grité: Llaman a Tony!
-      Quién es (preguntó su asistente)
-      Un continente (medio gritadito)
Ella se asomó por una ventanita, me abrió los ojos y me dijo: Ya le aviso.
Por supuesto supe que me la había embarrado. Al ratico bajó su asistente y me dijo:
-      Ella es su mamá

Bueno, quedé curada y por supuesto el día que escuché hablar de Argentina, no dije .

Y la segunda anécdota no es tan graciosa, pero sí sorprende el nombre.

La protagonista se llama Quisqueya La Bella.  Sí, así y no es broma.

Era la mamá de un paciente en un consultorio en el que trabajé.

Por lo menos, bonita si era la chica. Pero carajo, llamarla Quisqueya?
No me aguanté las ganas y le pregunté cómo se sentía con su nombre.
Ella me dijo que ya estaba acostumbrada y que eso era común en su tierra: Un campo de República Dominicana.

Me comentó que solo supo que su nombre no era común hasta que salió de su país, cuando tenía apenas como unos quince años.

Quienes no conocieron y no conocen internet, están perdonados (por aquello de que el mundo entero no sabrá del nombre raro), pero con la globalización actual, ya no se vale que los padres no tengan consideración al momento de escoger los nombres de sus hijos.  Es que eso es para toda la vida! 

Algunos de la listica:

Jetzekewill (Está formado con las primeras sílabas de los nombres de familiares)
Jetzkomar (Hermanito de Jetzekewill)
Pericle (Así, sin “s” al final. De cariño le decían periclito)
Mejiah (Tomaron como base el apellido Mejía, le agregaron la “h” y en inglés lo pronuncian Meyaya)
Usnavy (US NAVY es Marina de los Estados Unidos de América)
María José (No es un nombre raro, pero es un hombre… no una mujer)
Traspulicio
Yoxander
Yoxder
Sable (El papá es fanático de vehículos y escogió esa marca para su hija)

Nadleska, Nadhiesky y Nadiuska (son hermanas)