miércoles, 11 de febrero de 2015

Con mis "primos" de la India en NY: Un trabajo divertido


De izquierda a derecha: Vinod Kunod, Robert Locascio y  Bharst Pattel, compañeros de trabajo en Unisource Logistics. Jericho, New York


No puedo negar que el corazón latía como un tambor cuando abrí la puerta de Unisource Logistics, pues no sabía qué me esperaba.

Hacía una semana había renunciado al trabajo que tenía porque sentía que no era el lugar donde debía estar. Además, necesitaba tiempo para estudiar, solo podía hacerlo los sábados y mi jefe quería que también fuera a trabajar los sábados, aunque ese no había sido el acuerdo inicial.

Saqué cuentas, cerré los ojos y tomé la decisión de irme, aunque no tuviera un nuevo trabajo, porque el que tenía no me daba tiempo para buscar uno mejor. Quería además un trabajo que no me generara mucho estrés (cosa difícil, pero posible).

Me volví experta en hurgar los clasificados de los periódicos locales en New York. En un periódico local en inglés, apareció un aviso en español en el que decían que necesitaban una persona que fuera muy rápida en digitación, con buenas relaciones personales. Lo que más me gustó es que decían que uno podía elegir el horario de trabajo.

Llamé y me encontré con que nadie hablaba español y el chico que contestó me dijo que me pasaría a su supervisor.  Fue cuando conocí a Vinod Kunod y le dije de entrada: Soy la persona que necesitan, porque digito rápido, pero no quiero contestar teléfonos!  Soltó la risa y dijo que no me preocupara, que no lo haría.  Me citó para las 9:00 am del día siguiente, con resume (1) listo.

Y ahora regreso al principio de la historia.

Abrí la puerta de esa oficina y dije: Good Morning! Voltearon cinco hombres y en la cara de tres, que inmediatamente identifiqué como oriundos de la India, vi esa expresión que ya había observado muchas veces desde la primera vez que fui a Estados Unidos: “Ahhh, llegó una de las nuestras”.

En tono medio jocoso les dije: “Lo siento, soy colombiana”.  Por supuesto rieron mucho y me dijeron que parecía de su país.  Claro, cabello negro largo, cejas bien pobladas, las ojeras de mis primitos los ositos panda y trigueñita como ellos. 

Apareció Vinod, quien me dijo que podía llamarlo VK (VíKey), revisó mi hoja de vida y me dijo que me atendería Sam, el dueño de la firma.  Sam revisó mi hoja de vida y me dijo que pasara. Me saludó muy  amablemente (Parecía primo mío: Gordito, trigueño, ojeroso y pelinegro). Fue directamente al grano y me dijo: Si es verdad que tienes la velocidad que dice aquí en tu hoja de vida y que trabajas bien bajo presión, te contrato enseguida.

Présteme un computador, le dije. Me senté, me entregó unos documentos y no tenía cinco minutos tecleando cuando me dijo: Te quedas.

Yo era veloz digitando letras, pero no números y allí se usaba más el teclado numérico.  Pero en dos semanas adquirí una velocidad que aún me parece mentira.

Ese es el trabajo más divertido que he tenido en toda mi vida.  Era lo que llamamos en la Costa, bien mogollo (2). Como me dejaron escoger el horario, empecé en las mañanas.  Cuando me inscribí en la escuela me pasé para la tarde.  Aprendí muchísimo y ahí fue donde solté la lengua con el inglés, porque el único que hablaba español era el chico que llegaba a hacer la limpieza (y como esa era la limpieza más rápida del mundo, conversábamos poquito).

Lo malo fue cuando a VK y a un chico les entró la ventolera (3) de que les enseñara español. Me llevó varias semanas quitármelos de encima, porque yo lo que menos quería era hablar español en la oficina, pues esas horas allí eran algo así como mi curso intensivo personal de inglés.

Antes de terminar, algo curioso.  Ese es el único trabajo en el que los dueños de la empresa se preocupan de verdad por la salud de sus empleados.  Me observaron una semana y se dieron cuenta que tomaba poca agua y me preguntaron por qué.  Respondí: Para evitar ir muchas veces al baño.  Entonces me dijeron: Puede tomar todos los litros de agua que desee y puede ir al baño todo lo que necesite.  Hágalo por su salud.

(1)         Resume: curriculum, hoja de vida.
(2)         Bien mogollo (expresión popular): Algo muy fácil de hacer.

(3)         Ventolera (expresión popular): Cuando a alguien se le antoja hacer algo y quiere que sea rápido.

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